La regla de los 10 min. de Will Smith

Hola,

Normalmente comparto historias que me pasan, pero hoy va a ser diferente. Hoy voy a compartir un vídeo que me apareció ayer. En menos de 4 minutos nos aporta un mensaje de los más enriquecedor. 


Viene a decir así:

Will Smitch (sí, el famoso actor) era niño. Su padre tiró a tierra un muro del negocio que regentaba y les dijo a él y su hermano que pondrían un ladrillo cada día después del colegio con todo el cuidado, lo mejor que pudieran. Dedicarían 10 min. a tal tarea.

Y así lo hicieron y al año y medio habían acabado. No se podían creer. 

El padre los abrazó y les enseñó la lección que lo que uno se proponga en la vida, lo puede conseguir con constancia, haciendo cada día un poco y sobre todo lo mejor posible.


Lo que tiene de especial, es que, no aportando contenido nuevo en especial, nada que no hubiera oído antes, lo escuché justo en el momento que lo necesitaba. Flaqueaba y algo me dio la mano y me levantó. Me sirvió, fue como una señal para seguir adelante.

Todos tenemos nuestros proyectos, nuestros sueños o simplemente identidades que nos gustaría ser. Y claro, también las trabas, nuestras resistencias, nuestras montañas cuesta arriba que parecen inasumibles. Yo no iba a ser menos.

El trasfondo es simplemente focalizarse en hacer algo bien, lo mejor posible, por pequeño que sea, y así día a día para con el tiempo lograr algo maravilloso.

Sobre hacer las cosas bien me gustaría hacer un inciso. Me encantó lo que decía María Soto en su libro Educa Bonito (de hecho me lo compré), y es hacer las cosas bonitas, bellas era como la base para la felicidad.


Vamos a hacer una analogía con nuestra vida cotidiana.

Un ejemplo es Wim Hof. En su app propone que el ladrillo sean 5 segundas más de ducha fría cada día. Hasta 2 min. que es el muro. Reto conseguido.

Cada día, desde hace unos meses que me hago una tabla de yoga. Hay poses que me parecían imposibles, pero repitiendo cada día, ese sería mi ladrillo, llega un día que se hace, mi muro precioso. El otro día precisamente aluciné, se me alzaron las piernas haciendo el cuervo (te sostienes con la manos solo).

Escribir cada día una reflexión como esta es mi ladrillo para compilar mis experiencias y compartir las recomendaciones biohacking (quien sabe que será mi muro).

Todo esto me ha animado a algo que he intentado muchas veces, con más o menos éxito, pero éxito seguro de ser mi hábito saludable como los que promuevo no. Quiero ser ordenada, quiero tener la casa ordenada. Sé que es importante para mi bienestar. Así que una vez más lo voy a intentar. Ahora voy a ordenar 10 min. al día algo de mi casa, día tras día. Esos 10 min. van a ser mi ladrillo, mi muro, la casa ordenara como yo deseo. Ala, propósito lanzado.

Y tú que piensas, ¿cuál es tu obra y cuál es tu ladrillo?

Los hábitos son así, poco a poco pero bien hecho día a día, hasta que son tuyos.



Reflexiones: Como nos muestra el vídeo, no pretendas tener una vida maravillosa.

Céntrate en una mañana perfecta.

Disfruta una hora perfecta.

Aprovecha los 10 minutos de lo que estés haciendo para hacerlo lo mejor posible, con amor, bonito, sin la presión de llegar a la meta.

Y de paso, cada minuto, cada instante, que son únicos.

Así, ningún proyecto grande te intimidará, grande en positivo, en ambicioso, no en negativo como demasiado grande que te haga rendirte a la primera.


Volviendo a la historia:

No creo sinceramente que sea verdad la historía, será un cuento, una fábula, no sé, pero me sirve.

A partir de ahora siempre me acordaré ese ladrillo, un ladrillo cada día, un ladrillo bien puesto, con atención, con amor, y lograré un increíble muro.

Las lecciones se olvidan, las historias perduran. 



En Biohábitos te ayudamos a construir tu proyecto de salud y logenvidad.

Raquel

Posdata: Antes de acostarme ordeno 10 min. 

Por si queréis verlo 

https://youtu.be/4gP1PAd37Fk




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