Yo creo que puedo superar una adicción
Hola,
A ver como me explico. Evidentemente, no todo es perfecto, tengo mis retos.
Soy consciente de que hay algo profundo en mi ser que solventar. Algo emocional que me lleva picotear. Por suerte no entre comidas. Algo antes y sobre todo, lo que me cuenta tanto frenar es el picoteo después de las comidas, o mejor dicho, después de las cenas.
Afortunadamente, si estoy bien, vamos, que no puedo quejar, es porque durante años de padecer esta adicción o conducta no deseada, he escogido alimentos “sanos” (o por lo menos lo más sano que he considerado en cada momento) en lugar de los más perniciosos como galletitas industriales repletas “de mierdas”.
Ahora bien, arrasar con los alimentos “sanos” o “permitidos” no implica contentarse con “no pasa nasa”. La conducta de seguir comiendo, aunque ya estés lleno, es destructiva. Y no es una valoración ética, es que acabar con molestias en el estómago cuando podrías haberte quedado tan bien, no es normal ni por supuesto saludable.
Ayer por la noche reconozco que el tema se me escapó de las manos.
Hice algo de picoteo antes de cenar. Mal empezamos.
Cené normal.
Recuerdo perfectamente como no quise la sobras de merluza de los demás porque “ya no podía más”. Estaba llena.
Entonces empezamos…OH NO!
Lo que recuerdo que comí, una cosa detrás de la otra, de pie, mientras recogía:
Nueces, jengibre (de ese tipo gominola), ciruela seca, más jengibre, un trozo de plátano con jamón (la desesperación) y no se qué más. Y porque se había acabado el chocolate puro, que si no…
El fin es el “café de achicoria”. Es curioso, porque ese es siempre mi colofón que me calma, pero en lugar de tomármelo después de cenar como recurso estrella, me chantajeo, y opto por picotear.
Al final, dolor de barriga. "Mecachis".
Sea lo que sea lo que tengo que sanar, falta de amor, comprensión, una tragedia de mi vida pasada, lo que sea, lo seguro, es que la comida no es la solución. Hasta que no lo sane, solo me queda el control.
Resulta que el mes de junio, cuando realicé el programa ESTE ES MI MES, no me pasó eso de picotear, ni un día, ni uno solo, ni con síndrome premenstrual ni en ninguna otra circunstancia. La razón. EL PODER DE LA MENTE. Estaba preparada, metalizada, focalizada, yo creían que podría. Dentro de “ESTE ES MI MES” estás seguro, confiado, todo va bien.
Ahora estoy fuera. Ahora soy libre, puedo comer lo que quiera, puedo picotear lo que quiera. Pues vaya libertad, la verdad, prefiero el resultado, la emoción, el estado, de "estar dentro".
Lo positivo, es que tengo memoria, es que sé que puedo, ya lo he hecho, ya me lo he demostrado. Antes me hubiera parecido inviable.
Ahora toca visualizar cual quiero que sea mi próximo ESTE ES MI MES. No importa la veces que me caiga sin las veces que me levante con valentía.
¿Y a tí?
¿No te ha pasado de proponerte resistirte a algo que sabes que no te va bien y caes una y otra vez? Seguramente que te viene un ejemplo rápido. Pues mi sugerencia, es que esa, sea cual sea, es una poderosa razón por la que realizar el programa.
¿Quieres saber lo que es creer que puedes vencer?
Dentro de ESTE ES MI MES lo experimentarás. Arriba la autoestima y empoderamiento.
INFORAMACIÓN SOBRE EL PROGRAMA EEMM
Un abrazo
Raquel
Comentarios
Publicar un comentario